"La abuela agustina era como una madre para mí.

Una mujer fuerte, trabajadora, que llevaba todo palante.

La casa, los hijos, los nietos,lo que surgiera.

Ella me enseñó, entre otras muchas cosas, la receta para elaborar los quesos. Me enseñó a trabajar la leche, a cuidar la materia prima  en cada paso de la elaboración.

A obtener el queso de toda la vida, el de siempre, un queso que hoy sigue teniendo ese sabor tan puro, un queso que  sigue madurando, gustando al público. Y más importante aún,

 sigue mejorando con el paso del tiempo.

Un queso que honra la herencia que me dejó mi abuela.

Un queso con tradición que da nombre a nuestra tienda: Quesos la Abuela Agustina".

Palabras textuales de Rosana, dueña de la empresa Quesos la abuela Agustina y nieta a su vez de la famosa Abuela Agustina.

En esas palabras tan tiernas, podemos ver a una Rosana orgullosa de su familia. Podemos sentir la admiración que Rosana sentía por la figura de su abuela.

La devoción con la que la recuerda, nos enternece muchísimo y nos hace saber que, el amor por una abuela es para siempre.

Y es que, va a ser cierto eso de que, Abuela, solo hay una.